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Juan José Álvarez
Juan José Álvarez
Secretario de GLOBERNANCE (Instituto para la Gobernanza Democrática). Catedrático de Derecho Internacional Privado de la UPV/EHU y consejero-abogado del Despacho Cuatrecasas. Experto independiente designado por la Comisión Europea para las áreas de libertad, seguridad y justicia, y coordinador académico del...
Nuestro voto, el verdadero contrapoder

Nuestro voto, el verdadero contrapoder

Artículo de opinión de Juanjo Álvarez  @jjalvarez64 publicado el 28/04/2019 en El Diario Vasco (enlace)

Tras esta poco ejemplar campaña electoral marcada, salvo honrosas excepciones, por discursos y actitudes dialécticas y discursivas poco edificantes, llega el momento decisivo en el que el protagonismo recae sobre nosotros, la ciudadanía. Las elecciones son el instrumento fundamental de la democracia. En virtud de ellas y de días como hoy, domingo electoral, quienes tienen el poder se enfrentan a la posibilidad de ser expulsados de él mediante unos procedimientos establecidos. En este momento se visualiza que la política nos introduce en un mundo en el que hay que responder y dar cuentas, que el poder no es absoluto porque está obligado a revalidarse, que la política no da más que oportunidades a plazos.

Por supuesto que las elecciones, siendo muy importantes, no deberían ser idealizadas como si la democracia no tuviera ninguna otra exigencia.  Si redujésemos la democracia a un sistema en el que los ciudadanos votamos a nuestros representantes, si conceptuáramos el electoralismo como un sistema de captación de votos la política acabaría convertida  en mero populismo. El voto ciudadano representa, sin duda, una fuente importante e innegable de legitimidad democrática, pero no es suficiente; ésta no puede basarse solo en la convocatoria de periódica de elecciones libres.

Es necesario lograr una democracia real, no solo formal, basada en el buen gobierno, en la calidad del gobierno, en la fijación de contrapesos a su ejercicio. Si concebimos la democracia como un modelo de gobierno basado única y exclusivamente en los votos el propio sistema acaba necesitando prometer muchas cosas y gastar ingentes previsiones presupuestarias para atender a esas promesas, generando dinámicas difíciles de controlar. Las urnas no otorgan poder para adoptar cualquier decisión a los gobernantes. Como muy bien señalaba Rafael Jiménez Asensio, no debería servir, por ejemplo, para justificar inversiones faraónicas que conduzcan a AVE’s sin pasajeros, autopistas de peajes sin vehículos o aeropuertos sin aviones, todo ello bajo la «excusa» argumental de que con su construcción se está atendiendo a las demandas de los ciudadanos.

En uno de los libros del filósofo y ensayista José Antonio Marina, “La Magia de leer”, se desarrollan argumentos que demuestran el factor clave de la lectura en el proceso de formación y aprendizaje de una ciudadanía cívica y responsable.  Debemos convencernos, sin falsos elitismos, que acercarse a los libros, a la lectura y a la reflexión permite poder formarnos un criterio propio sobre los problemas que nos rodean y sobre los debates que se abren en torno a decisiones que nos conciernen en el día a día.

La dominante tendencia informativa en medios televisivos viene caracterizada por la transformación de los informativos en una suma concatenada de impactantes imágenes, de acontecimientos luctuosos, configurando así un diseño de actualidad sumarial sin profundizar en contenidos, sumando sucesos, actualidad política y deportes de forma casi clónica o mimética en todas las cadenas televisivas.

Es cierto que debe distinguirse entre información y opinión, pero la velocidad con que se suceden imágenes superpuestas, publicidad, espectáculos y noticias de la prensa “rosa” parecen invitar a la no reflexión, a la anulación de todo pensamiento, a “tragar” sin más, a engullir la actualidad a la misma velocidad que vivimos, sin ser capaces de pararnos a reflexionar y a superar los tópicos que nos bombardean una y otra vez.

Este ritmo trepidante de vida parece poco conciliable con el sosiego y la calma, el tiempo en definitiva que requiere la lectura reposada, la reflexión, tanto en clave formativa como de simple divertimento intelectual.  Y aunque generalizar siempre es injusto, el nivel del discurso político y de sus actores nos muestra en muchas ocasiones interlocutores atados y encorsetados a un férreo y cerrado guión, con un discurso tan ocurrente como enlatado y previsible, sin capacidad dialéctica ni espontaneidad.

Para identificar mensajes maniqueos y premeditadamente simplistas es preciso formarse previamente un criterio como ciudadanos. Y éste solo se logra mediante la formación de criterio propio a través de la lectura y la reflexión, para lograr así un sentido y una percepción crítica de nuestra realidad.

El peso de lo mediático y del morbo, la preeminencia de las imágenes sobre la reflexión serena nos acaba convirtiendo en una especie de masa social acrítica que pocas veces encuentra la calma y el tiempo necesario para pararse a pensar y formarse criterio sobre cuestiones troncales para nuestra convivencia, y nos dejamos arrastrar por la tendencia a colocar maniqueamente en el bando bueno o en el malo a los protagonistas de cada episodio que pasa por delante de nuestra pasiva actitud como espectadores.

Cabe proponer algunos humildes consejos para tratar de superar ese intento de gregarismo social que se impone a modo de potente somnífero de nuestras conciencias (la individual y la colectiva): leer por encima de la actualidad y poner razonable distancia para relativizar los machacones y repetidos enfoques y mensajes que nos bombardean mediáticamente.

Quedan muchos interrogantes en el tintero, pero también muchas certezas. Nuestro reto, el de cada votante es votar para poder reivindicar, votar para construir, votar para avanzar. Ése es nuestro principal derecho y a la vez responsabilidad democrática, porque integramos como ciudadanos el verdadero contrapoder.

 

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Juan José Álvarez

Secretario de GLOBERNANCE (Instituto para la Gobernanza Democrática). Catedrático de Derecho Internacional Privado de la UPV/EHU y consejero-abogado del Despacho Cuatrecasas. Experto independiente designado por la Comisión Europea para las áreas de libertad, seguridad y justicia, y coordinador académico del observatorio jurídico transfronterizo hispano-francés. Ha realizado diversas investigaciones sobre Derecho Marítimo, Derecho del Comercio Internacional, Derecho Foral e Interregional y Arbitraje Comercial Internacional. JUAN JOSE ÁLVAREZ RUBIO HTTP://WWW.EUSKOMEDIA.ORG/AUNAMENDI/24402

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